La
Ortodoncia se encarga de las alteraciones o problemas
de salud que pueden aparecer en las estructuras dentomaxilofaciales, es
decir, en los propios dientes y en las estructuras de los huesos maxilares.
Por lo tanto cuando se recurre a un servicio de ortodoncia lo que nos
ofrecerán será tanto la prevención, como el diagnóstico
y posible tratamiento de lo que generalmente suele ser una anomalía
en la posición de los dientes que tanto estéticamente como
funcionalmente pueden causar problemas.
Se parte por lo tanto de lo que se podría considerar como una posición
ideal de los dientes para establecer el grado de anomalía posicional
en cada caso.
En los tratamientos de ortodoncia podemos diferenciar, dependiendo de
la aparatología utilizada, dos tratamientos que buscan reconducir
los dientes a su posición deseada:
- Los que emplean prótesis fijas que mediente
los llamados brackets forman una estructura que junto
a unos arcos elásticos consiguen el fin perseguido. En ocasiones
estas prótesis fijas forman parte de un tratamiento a más
largo plazo que se inicia con las prótesis removibles.
- Los que emplean prótesis removibles que suelen
utilizarse sobre todo en problemas menores o cuando nos encontramos con
la dentición temporal infantil. Estas prótesis removibles
tienen un coste inferior a las fijas, además permiten que el usuario
se las pueda quitar a la hora de comer o para cepillarse los dientes.
La ortodoncia mediante la utilización de prótesis no puede
corregir todos los problemas de malformaciones dentales, sobre todo en
adultos. En estos casos es necesario recurrir a la cirugía.